Unos de los objetivos de la cría en cautividad es reproducir un número determinado de crías cada año que permitan desarrollar con garantías los programas de reintroducción de especies amenazadas.
Sara Casado, responsable de los programas de cría en cautividad alimentando un pollo de águila culebrera.
En el caso concreto del cernícalo primilla los diversos proyectos de reintroducción existentes lleva consigo que tengamos necesariamente que cubrir anualmente la demanada de pollos que ellos conllevan ( entre 35 y 40 pollos por proyecto). Este año el gran trabajo en la cría llevado a cabo por Sara Casado y Ana Grau ( apoyadas por el equipo de voluntariado) nos ha permitido criar 130 pollos de esta singular rapaz antrópica y migratoria.
Pollitos de cernícalo primilla ya identificados con anillas de PVC con un código alfanumérico.