Inmediatamente el Equipo de Rescate de Fauna se puso en marcha y se dirigió hacia el lugar en el que se encontraba el animal. Una vez allí capturamos al animal, que se encontraba débil y en bastante mal estado.
Miembro del Equipo de Rescate sujetando al tejón.
Inmediatamente lo trasladamos al Hospital, donde el equipo veterinario lo examinó. Se trataba de una hembra adulta que presentaba fracturas múltiples a lo largo de todo el cuerpo, cadera, fémur, codo, etc., además de diversos hematomas a nivel muscular. Posteriormente en la necropsia pudo observarse hematomas en pulmones, hígado y riñones congestivos, todo ello como consecuencia del impacto sufrido en el atropello.
Detalle luxación y fractura de cadera.
Radiografía del tórax, en la que se observa la grave luxación de codo.
En vista de la gravedad de las lesiones, se decidió eutanasiar al animal, ya que su recuperación resultaba imposible debido tanto a la localización de las lesiones como al tiempo excesivo transcurrido desde el atropello.
Según nos informaron, las personas que lo encontraron lo retuvieron durante 15 días, seguramente por total desconocimiento. Dada la delicada situación en la que estaba el animal resulta imposible imaginar el sufrimiento que tuvo que pasar.
En ocasiones, por ignorancia sobre lo que es mejor para estos animales, cuando creemos estar actuando en beneficio del animal en realidad lo que le estamos causando es un daño irreparable. Por ese motivo rogamos que siempre y en todas las circunstancias, cuando se encuentren con un animal silvestre herido, por favor, pónganse en contacto con GREFA, o en su caso con el centro de recuperación más cercano.