Tres compañeros de GREFA caminan a duras penas por la nieve a través del Monte del Pilar, en Majadahonda (Madrid). Los tres viven cerca del Hospital de Fauna Salvaje de GREFA. Aún no saben que están a punto de protagonizar una carrera contrarreloj para salvar al mayor número posible de animales. La borrasca "Filomena" acababa de golpear con furia inédita, dejando su estela de destrucción en nuestra propia "casa".
Justo hoy se cumplen cinco años de aquella caótica mañana del 9 de enero de 2021, en la que Lucía, Sergio y Jorge deciden acercarse a nuestro centro al darse cuenta de que nadie más podrá llegar hasta allí. Sin embargo al alcanzar su objetivo se topan de bruces con un escenario catastrófico, de modo que lo que iba a ser una simple expedición para dar de comer a los animales se convierte en un abrir y cerrar de ojos en una carrera de salvamento contrarreloj.
Jorge busca animales para su rescate en las instalaciones de GREFA, muy dañadas y casi sepultadas por la nieve.
Por una vez y sin que sirva de precedente dedicamos nuestra Historia de GREFA no a un animal sino a una "bestia" con nombre propio que nos azotó con toda su fuerza. Hablamos de la borrasca "Filomena", que supuso uno de los sucesos más graves a los que GREFA ha tenido que enfrentarse en sus 45 años de vida . Dicen que fue la mayor tormenta de nieve en nuestro país desde 1971, seguida además por una ola de frío con temperaturas que llegaron hasta quince grados bajo cero. Pero a esas tempranas horas nuestros tres amigos no sospechaban todavía los destrozos que "Filomena" había causado.
Nada más cruzar la entrada de nuestro hospital de fauna comienzan a intuir el alcance de la hecatombe: estructuras hundidas, muros caídos, cerramientos aplastados, redes destrozadas, tuberías reventadas y la electricidad y las cámaras de vigilancia totalmente inoperativas. Todo parece haber sucumbido bajo el peso de la nieve y de las enormes ramas caídas de los numerosos pinos existentes en nuestro recinto exterior. Los destrozos materiales son incalculables, pero la verdadera prioridad en ese momento son los animales que ocupan las instalaciones. Se trata tanto de los pacientes del Hospital de Fauna de GREFA como de los ejemplares que viven en nuestro centro de cría en cautividad y de los "irrecuperables" del centro educativo "Naturaleza Viva". Algunos de esos animales deambulan sobre la nieve, otros se refugian en los escasos rincones de sus alojamientos que aún permanecen intactos y muchos están aprisionados por las mallas cargadas de nieve que se han desplomado sobre ellos.
Retirada de nieve en la azotea de una zona de jaulas del Hospital de Fauna Salvaje de GREFA.
Entre crujidos brutales y ramas que caen
En cuestión de minutos nuestros tres heroicos rescatadores se hacen con la pareja de cigüeñas negras junto al Aula de Cambio Climático, continúan luego con los alimoches y prosiguen con los buitres del "muladar". Cada individuo que consiguen recuperar es trasladado a las zonas interiores de rehabilitación y UCI del hospital de fauna, que son de las que han resistido mejor al tremendo temporal y permiten tener un sitio seco y seguro en el que acomodar a los animales que socorren. Mientras tanto restallan a su alrededor crujidos brutales cada vez que alguna otra rama de los grandes pinos cede bajo el peso de la nieve y cae, haciendo que se les pongan los pelos de punta. Algún recinto sucumbe aplastado poco después de que milagrosamente hayan sacado a sus ocupantes.
Un esquiador anónimo que pasa por allí se une a las tareas de auxilio y presta un apoyo que en esos momentos resulta de incalculable valor. Con su ayuda recogen nuestros amigos tantos cernícalos primilla como pueden y se desplazan a continuación al área de reproducción de especies amenazadas, una de las más afectadas. Aquel esquiador de primera hora simboliza una de las cosas más emocionantes que trajo consigo "Filomena": la increíble ola de solidaridad que recibimos.
Destrozos en el recinto de GREFA dedicado a la cría en cautividad del águila imperial.
Lo mejor de nosotros mismos
Al día siguiente, a pesar de las carreteras cortadas y la suspensión de medios de transporte, comenzaron a llegar los primeros refuerzos, muchos de ellos andando y algunos desde muy lejos. Se empezó entonces a quitar nieve, abrir caminos y retirar árboles. Comenzaba una labor de limpieza y reparación que duraría semanas y otra posterior de reconstrucción que iba a llevar meses. Incluso de algunas secuelas no nos recuperaríamos hasta pasados varios años. Pero dentro de la desgracia nos quedamos con todo aquel respaldo y apoyo recibido, que se materializó en forma de decenas de voluntarios, expertos en trabajos verticales, bomberos de las BRIF, agentes forestales, donaciones, crowdfundings... Porque las mayores catástrofes sacan también a veces lo mejor de nosotros mismos.
Dedicatoria:
A Lucía, Sergio y Jorge, los tres compañeros y amigos que tantos animales salvaron en las primeras horas tras el paso de "Filomena" y a todos los que luego se sumaron de una forma u otra a aquel titánico esfuerzo inicial.
Trabajadores y voluntarios de GREFA retiran una estructura metálica en una de las instalaciones de GREFA dañadas.
¿Nos echas una mano?
Si te apetece conocer más vidas de episodios tan emotivos como el de "Filomena", accede al blog "Las Historias de GREFA". Y si quieres colaborar en nuestra labor de conservación, recuperación y seguimiento de especies salvajes, para nosotros es fundamental tu ayuda. ¡Apoya a GREFA!
YA FUE NOTICIA
Cronología de unos trabajos para olvidar el paso de 'Filomena'
¡Ayúdanos a generar biodiversidad!
Hazte socio
https://www.grefa.org/haztesocio.html
Apadrina un animal
https://buscopadrino.grefa.org/
¡Nuevo canal de GREFA en Telegram!
Date de alta para estar al tanto de toda nuestra actualidad.
https://t.me/grefawildlife









